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miércoles, 18 de febrero de 2015

Mamá mi hermana me ha dicho....

Hoy la reflexión la hago a partir de la frase que mis hijos de forma habitual me repiten...mamá mi hermana/o me ha dicho o ha hecho...
Al comienzo de mi etapa de madre daba mucha importancia a lo que ocurría entre mis hijos o sus amigos y mediaba entre las partes .
Como adulto escuchaba las quejas e intervenía en la conversación de los niños aconsejando a las dos partes.
Con el tiempo y la experiencia me di cuenta de que estaba perjudicando a ambos porque al escuchar las quejas y actuar como mediador estaba:

- fortaleciendo su baja autoestima
- fomentando la dependencia
- diferenciándoles
- anulando su imaginación y creatividad para buscar soluciones
- no permitiéndole equivocarse para poder aprender
- incitándoles a ver lo negativo en todo y en todos de forma habitual
Resumiendo, no dejándoles crecer como personas...

Total que me estaba equivocando con mayúsculas así que puse rumbo al norte y comencé a:
- no prestar atención ni intervenir en sus diferencias
- acostumbrarles a buscar y encontrar las cosas buenas en las personas y situaciones
- cuando preguntan, responderles con otra pregunta ¿Qué se te ocurre para resolverlo?
- cuando solicitan información les respondo con frases del tipo: tu eres un ser brillante y muy inteligente así que estoy segura de que encontrarás la solución
-  jamás hago acto de presencia durante el conflicto, (a veces mordiéndome las uñas, lo reconozco)
- les inculqué la conciencia de "recogemos lo que sembramos", así que les pregunto ¿Qué hiciste tu a tu hermana para hacerle sentir así?
- les felicito cuando han encontrado la solución y les recuerdo que deben sentirse muy orgullosos de ellos mismos
- no les presto atención cuando hay enfado porque todos perdemos la paciencia en algún momento
- les explico lo que es la empatía  reforzándoles la prioridad sobre ellos mismos y su intuición
- y les enseño que los problemas son sólo desafíos que están para enseñarnos algo que no sabemos

Y así día tras día y con infinita paciencia y amor porque están formándose, creciendo y aprendiendo, ganamos experiencia vital.
No puedo pretender que con 5 y 7 años lo sepan todo y lo hagan a la primera y para ello debo mantenerme al margen para no contaminarles con mis "automatismos" y dejarles SER.

Una vez más ellos son mis grandes maestros.
GRACIAS hijos



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