Translate

sábado, 31 de enero de 2015

Estimulación temprana, ¿si o no?

Antes de nacer nuestros hijos nos regalaron un libro de estimulación temprana que había escrito un tal Glenn Doman, cuyo título era "Cómo multiplicar la inteligencia de su bebé". Bibliografía extensa en:http://www.amazon.es/Libros-Glenn-Doman/s?ie=UTF8&page=1&rh=n%3A599364031%2Cp_27%3AGlenn%20Doman.
Nos pareció interesante informarnos e investigar sobre dicho método y compararlo con los que yo conocía hasta entonces: Montessori y Waldorf.
Adjunto comparativa entre los mencionados métodos que  podéis encontrar  en la página web En tribu https://entribu.wordpress.com/2010/05/24/montessori-vs-waldorf-dos-metodos-frente-a-frente/

El método Doman es un conjunto de programas, métodos y técnicas ideados por un equipo de especialistas en lesiones cerebrales cuyo fin es desarrollar al máximo todas las áreas sensoriales del cerebro y las motoras mediante la estimulación. Doman quiso otorgar a todos los padres conocimientos para tener hijos inteligentes, capaces y profundamente felices, y crear un mundo muy humano, sabio y justo. Su objetivo principal eran los niños con lesiones cerebrales pero observó que era igualmente efectivo aplicado al resto.

Con esta información, y con mucha curiosidad, comenzé a leer los diferentes libros para estudiar con detenimiento como llevar a cabo dicha tarea. Y comenzamos siendo conscientes de que podíamos adaptar el método a nuestros hábitos y horarios e incluso hicimos pequeñas variaciones. Así un día tras otro dimos forma al método, pasamos los bits temáticos, las palabras, fotografías, etc., y los niños respondían con ilusión, siempre se quedaban ganas de más.

La forma de impartir el método fue importante porque las sesiones eran diarias, durante 5 minutos, muy dinámicas y con repeticiones; para mis hijos se convirtió en un juego divertido y además el juego era con mamá.
Ante la avalancha de comentarios en contra y a favor de la estimulación hoy en día yo solo puedo contar mi experiencia personal con mis hijos para ayudar a quien en este momento tenga duda.
Debo aclarar que, como todos, al principio pensé si tendría alguna contraindicación en el futuro de mis hijos al incorporarse a la escuela o a la sociedad pero pronto la experiencia calmó todas mis dudas.

Tras unos años con el método observé que mis hijos eran niños, muy  observadores, curiosos, sensibles, alegres, juguetones, despiertos y sobre todo felices.  Al comenzar la guardería (en la impartían dicho método), no tuvieron problemas de adaptación y al pasar al colegio, en el primer curso, la profesora me llamó para comentarme, que mi hijo mayor, se aislaba del grupo, pero dicha conducta desapareció en poco tiempo por lo que no me pareció relevante. 
La características más destacables en mi hijo de siete y mi hija de cinco años son:
extremadamente sensibles, cariñosos, encantadores, creativos, pacíficos. Son capaces de estar horas: observando como nace una flor, cogiendo bellotas bajo un quejigo, palos en un bosque, vadeando arroyos, devorando libros, subiéndose a un árbol, acurrucados en mis piernas para que les haga cosquillas, y además; sienten pasión por la naturaleza. Vamos, lo que yo denomino niños absolutamente normales.

Por las razones anteriormente expuestas me considero a favor de la estimulación pero como todo en la vida intentando encontrar el punto medio, es decir, si en algún momento no he podido hacer todas las sesiones a diario por falta de tiempo o por cansancio de los niños, o me marché de vacaciones sin los bits, o llegaba un fin de semana o puente, jamás me preocupó no cumplir plazos.

Concluiré diciendo que para mi la experiencia de la aplicación del método Doman con mis dos hijos ha sido positivia y ha contribuido al crecimiento y desarrollo normal de ambos. Conozco casos de otros niños "Doman" que se aburrían en le colegio y los padres han tenido que complementarles en casa durante un tiempo pero que actualmente están integrados perfectamente en el sistema; y eso que, en mi opinión, el sistema educativo actual no tiene nada que ver con la EGB que yo cursé.

Siempre he considerado que el potencial del ser humano es ilimitado, desconocido y por ello hay que seguir explorando. 
En mi vida personal o familiar siempre busco el lado bueno de cada cosa, situación o persona que encuentro en mi camino porque seguro, seguro, que algo me enseña.

Con esta reflexión deseo poder ayudaros a que toméis la decisión mas acertada para vuestros pequeños.

No me arrepiento de lo que he hecho, sólo de lo que no he hecho.
Que tengáis un gran día.

Pilar