El viernes pasado asistí, muy atenta, a las lecciones que me regalaban mis hijos y sus amigos en una reunión de amiguitos para jugar y descubrí de donde vienen nuestros miedos.
Cuando somos adultos no entendemos el porque en ocasiones no somos capaces de actuar de forma rápida y eficaz ante un desafío, sea del tamaño que sea.
Pues bien, yo cada día me doy más cuenta de que el origen está en los primeros años de vida de un niño y lo aprendido en esa etapa.
-Hago un inciso para recordar la frase "no importa lo que digas a tus hijos, te están observando 24 horas"-
Al observar al grupo jugando me di cuenta de lo mucho que afecta la experiencia vital de cada uno en el reparto de roles en los juegos o actividades. La vida en sociedad es un reflejo del lugar que cada uno ocupa en la vida familiar y de su aprendizaje.
Así que pude seleccionar varios perfiles y me encontré con:
- un líder que guiaba y decidía la pertenencia al grupo haciendo un uso incorrecto de su fuerza.
- algún que otro seguidor que copiaba y caminaba al lado del líder sin analizar sus actos.
- algún independentista que expresaba su desacuerdo con el líder y abandonaba la actividad.
- algún sufridor que se sentía dolido por no ser admitido y ser criticado por su forma de actuar o de ser.
- algún interesado que decidía estar o no en momentos concretos.
- algún mediador que se encargaba de integrar a los rezagados.
- y algún valiente que defendía su postura y la del resto manifestando su opinión.
Todos ellos son hijos de sus circunstancias puesto que van formando su carácter en casa, imitando a sus mayores y son supervivientes natos que dependen y utilizan las herramientas aprendidas.
Así pues yo lanzo varías preguntas a los que nos denominamos educadores:
¿Por qué me enfado cuando algún compañero grita a mi hijo? Si yo lo hago cuando pierdo la calma
¿Por qué me enfado cuando mi hijo no es admitido en el grupo porque utiliza la fuerza con los demás? Si yo le califico cada día de malo, travieso, vago, etc
¿Por qué me enfado cuando mi hijo soluciona sus problemas o su frustración con un golpe? Si cuando alguien no se quita de carril para que yo pase le pito, le grito y hasta en ocasiones me bajo y....
Yo lo tengo claro, ellos son nuestro reflejo, aunque nos cueste admitirlo.
Aunque difícil, no es imposible porque querer es poder.
Por todo lo anterior deseo enviar un mensaje a todos los padres, madres, progenitores, educadores, amigos, vecinos, familias, etc., de esperanza porque nunca es tarde para empezar "ahora es el momento y este es el lugar". Todos podemos cambiar.
Actualmente trabajo para desaprender todo aquello que me hace sentir miedo y que aprendí en mi casa, simplemente siendo CONSCIENTE.
He experimentado que yo puedo SER un buen ejemplo y puedo ofrecerles las mejores herramientas para que nada ni nadie les haga sentir mal, estén donde estén y hagan lo que hagan, puesto que han aprendido a quererse, aceptarse, valorarse, respetarse, cuidarse, amarse, etc., a sí mismos por lo que no necesitan la aprobación de nadie para SER FELICES.
Merece la pena nuestro esfuerzo porque ellos son el futuro y para mi la vida es un boomerang y todo lo que yo doy me será devuelto.
Muchas gracias y que tengáis un gran día.