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viernes, 22 de mayo de 2015

Cómo enseñarles a resolver conflictos a nuestros pequeños


Ayer mis hijos me plantearon otra situación que vivieron mientras jugaban en el parque. Hablamos de niños entre 6 y 10 años del mismo colegio.
Os detallo los hechos:
Mis dos hijos y un amigo están jugando en el parque y se acercan otros cuatro acusando al amigo (palabras textuales de ellos), de robar cromos de un tercero que no estaba presente. El niño acusado defiende su inocencia pero los acusadores no le creen y le persiguen regalándole gestos obscenos y palabras malsonantes de todo tipo; a el y al resto.
Mi hija (6 años) me cuenta lo que le dicen a ella pero como ella está trabajando la seguridad en si misma me dice como ha solucionado la situación: ignoró sus comentario y les espeto "no me importa lo que digas sobre mi porque yo se lo que soy y lo que he hecho"
Mi hijo (8 años) me cuenta que defendió la inocencia de su amigo y le protegió además de ignorar los comentarios de los niños hacia el y cambiando de sitio para seguir jugando; aunque los cuatro les seguían muy de cerca con tono amenazante.
El amigo, según mis hijos, le propinó una patada a la que le acusaba porque se sintió mal con ese comentario y no supo contener la ira.
Tras eso que ocurrió: el padre de la niña que acusaba al niño que propinó la patada se enfrentó a el en tono amenazante sin preguntar y dejándose llevar por el impulso de protección.
ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN.
Y ahora yo, desde fuera, con los datos que tengo y con el objetivo de Analizar, Reflexionar, Aprender y Evolucionar propongo; porque no nos hacemos las siguientes preguntas antes de actuar y crecemos junto a nuestros pequeños.
- Qué herramientas le puedo dar si no soy capaz de ser un buen ejemplo solucionando conflictos. No escucho y juzgo sin dudar.
- Antes de actuar porque no me tomo unos segundos para empatizar con ellos. O sea me pongo en el lugar de todos y tendré claro porque han actuado como lo han hecho.
- Y sobre todo porque no le preguntamos a nuestros hijos cuando nos cuentan su versión de los hechos. ¿Qué has hecho para que el contrario reaccione de esa forma?
Con la primera pregunta trabajo el EJEMPLO por lo que debo plantearme en que puedo mejorar para que ellos me sigan entendiendo que una reacción viene precedida de una acción.
Con la segunda, si soy capaz de ponerme en el puesto de otros ENTENDERÉ y PERDONARÉ la actuación, a veces desmedida, de mi opuesto.
Con la tercera les enseñamos a NO CULPABILIZAR a nadie de nuestros errores porque solo nosotros somos responsables de lo que nos sucede, sea bueno o menos bueno.
Y el APRENDIZAJE que yo saco de todo esto es preguntarme ¿PARA QUE llega a mi este desafío? ¿Qué tengo que APRENDER de ello?
JAMÁS me planteo ¿Por qué? porque esta pregunta solo me lleva a DECRECER, y a sentirme muy PEQUEÑO, enfadado, humillado y ninguneado.
He aprendido a ver con gafas de colores la vida y las relaciones humanas, y me convenzo cada día más que cada ser de este mundo actúa como sabe y además siempre tiene un porque para ello.
Desde aquí os invito a trabajar en el presente de nuestros hijos pequeños para sembrar en ellos la semilla del YO:
Yo que he hecho para provocar esto
Yo que tengo que aprender de ello
Como puedo mejorar Yo esta situación
Me despido con una frase que nos hace reflexionar sobre lo que os he comentado anteriormente.
"Tu mejor amigo y tu peor enemigo los puedes ver cada mañana frente al espejo"
No busques culpables simplemente céntrate en crecer y evolucionar en cada momento.
Que tengáis un gran día

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